Mis
queridos lectores, perdón por la tardanza, aquí llega mi primera publicación.
Hoy
quería hablarle de un tema primordial en materia de finanzas personales y
tomarme el atrevimiento de darles unos consejos en materia de Ahorro.
El
ahorro, en el sentido que lo vamos a utilizar, lo podemos definir como el sacrificio presente para mejorar el consumo
o la inversión en el futuro. Existen distintas definiciones de ahorro
dependiendo el sector que lo realiza (privado, público), o si nos referimos a
las cuentas nacionales macroeconomía o La propensión marginal a ahorrar si
estamos analizando a nivel microeconómico.
El
ahorro se encuentra íntimamente vinculado a la inversión y en forma
inversamente proporcional al nivel de consumo.
Para comenzar
a analizar más adelante las diferentes herramientas de inversión financiera que
tenemos disponible hay que analizar entre otros factores nuestra capacidad de
ahorro que definirá el monto que estamos dispuestos a invertir. Luego
analizaremos el riesgo que estamos dispuestos a asumir y el periodo temporal
que queremos que nos reditúen nuestro capital más ganancia.
Si
tenemos un sueldo fijo y podemos hacer un lugar para comenzar a ahorrar es
bueno comenzar por una planificación, y el
mejor instrumento para la planificación es el llamado PRESUPUESTO.
Esto se
puede realizar a través de una sencilla planilla de cálculo, por ejemplo a
través de Excel. En primer lugar se describen en filas los detalles de los
diferentes tipos de ingresos potenciales
para cada mes (sueldos; Sueldo Anual Complementario; Bonificaciones ;
Participación en Dividendos de Sociedades; etc.) , cabe aclarar que más
adelante agregaremos los ingresos obtenidos por las inversiones financieras que
vayamos realizando. En la siguiente columna Expondremos los Importes estimados
durante un periodo de tiempo prudencial, yo recomendaría el “trimestre”.
En las
filas sucesivas expondremos los gastos
y en la columna de “importes” los montos asignados estimativamente entre
paréntesis (para indicar que restamos) por orden de prioridad, primero las
necesidades y luego los deseos. Si bien algunos autores establecen que el ítem “ahorro”
debe ir primero, yo recomiendo exponerlo luego de haber satisfecho las
necesidades y algunos deseos.
Muchas veces
sucede que, si bien, estamos bien encaminados con nuestros ahorros, debemos
afrontar ciertas contingencias (reparaciones, mantenimientos, problemas de
salud, problemas judiciales, etc.) que nos licuan el monto ahorrado hasta ese
momento. Es por ello que antes de comenzar a ahorrar, es recomendable conformar
un “fondo de contingencia” al cual vamos a acudir cada vez que tengamos un
conflicto.
En pocos
días continuaré comentando un poco más sobre el ahorro y profundizando mas
detalles.

