domingo, 4 de mayo de 2014

Estratégias y Diversificación


Estrategias
Actualmente nos encontramos inmersos en un sistema económico capitalista, que si bien, desgraciadamente margina a muchísima gente, también ofrece oportunidades a las personas que o bien están capacitadas o mantienen cierto nivel de capital y saben utilizarlo.
Es por eso que considero que uno de los secretos para triunfar en la actualidad es contar con información, que podemos obtener al alcance de la mano gracias a las “tecnologías 2.0”.
Hoy en día es posible estar informado del tema que más nos interese, hacer cursos por internet, leer simultáneamente periódicos de varios países y que responden a distintos intereses, etc.
Entonces es posible con poco dinero aprovechar todo este potencial y optimizarlo al máximo para nuestro beneficio, cuestión que se hacía imposible hace 20 años atrás.
Volviendo al tema del ahorro, quiero recordar un detalle que todos conocemos históricamente en nuestro país (Argentina) y es el Incremento del nivel general de precios o la más bien conocida “Inflación”. Este proceso licua nuestros ahorros (en caso de mantener efectivo) ya que hace que se pierda el poder adquisitivo de nuestros billetes. Así por ejemplo si tenemos guardados diez mil pesos y lo mantenemos por un año, posiblemente al finalizar el año, si el índice de inflación fue del 30%, nuestro poder de compra se haya disminuido a siete mil pesos. Es decir que si bien nominalmente seguimos contando con los diez mil pesos, podemos comprar productos por el valor de siete mil, ya que se han incrementado el precio de los mismos.
Este ejemplo nos enseña que debemos considerar ciertas formas de ahorrar, que si bien, es muy complejo ganarle a la inflación, podemos combatirla. Y de esta manera el valor real de nuestros ahorros no caería “tanto”.
El primer consejo que me gustaría compartir es muy fácil, y consiste básicamente en no “colocar todos los huevos en una misma canasta”. ¿Qué quiero decir con esto?  Que si disponemos de un capital inicial de ocho mil pesos por ejemplo, podemos colocar dos mil pesos en un plazo fijo tradicional e irlo renovando mes a mes o trimestralmente, otros mil pesos podemos mantenerlos en una moneda fuerte (dólar, euro, yen, etc.), dos mil pesos más invertirlos en bonos de la deuda pública que generalmente realizan pagos semestrales de interés, y los restantes tres mil pesos se pueden colocar en una inversión financiera más atractiva (y por ende más riesgosa) como acciones, fondo comunes de inversión y/o fideicomisos financieros.
Existen miles de opciones y combinaciones posibles de mantener nuestros ahorros, que van a depender del plazo, del monto mínimo, de la periodicidad en que se acreditan intereses y por supuesto del riesgo que estemos dispuestos a asumir. Lo más importante es tener una cartera de activos financieros que resguarde nuestros ahorros y mientras más “diversificada” sea, menos riesgo nos va a amenazar.





“una inversión en conocimiento paga el mejor interés”.
                                                                                                     Benjamín Franklin.

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