Estrategias
Actualmente
nos encontramos inmersos en un sistema económico capitalista, que si bien,
desgraciadamente margina a muchísima gente, también ofrece oportunidades a las
personas que o bien están capacitadas o mantienen cierto nivel de capital y
saben utilizarlo.
Es por
eso que considero que uno de los secretos para triunfar en la actualidad es
contar con información, que podemos obtener al alcance de la mano gracias a las
“tecnologías 2.0”.
Hoy en día
es posible estar informado del tema que más nos interese, hacer cursos por
internet, leer simultáneamente periódicos de varios países y que responden a
distintos intereses, etc.
Entonces
es posible con poco dinero aprovechar todo este potencial y optimizarlo al
máximo para nuestro beneficio, cuestión que se hacía imposible hace 20 años
atrás.
Volviendo
al tema del ahorro, quiero recordar un detalle que todos conocemos
históricamente en nuestro país (Argentina) y es el Incremento del nivel general
de precios o la más bien conocida “Inflación”. Este proceso licua nuestros
ahorros (en caso de mantener efectivo) ya que hace que se pierda el poder
adquisitivo de nuestros billetes. Así por ejemplo si tenemos guardados diez mil
pesos y lo mantenemos por un año, posiblemente al finalizar el año, si el
índice de inflación fue del 30%, nuestro poder de compra se haya disminuido a
siete mil pesos. Es decir que si bien nominalmente seguimos contando con los
diez mil pesos, podemos comprar productos por el valor de siete mil, ya que se
han incrementado el precio de los mismos.
Este ejemplo
nos enseña que debemos considerar ciertas formas de ahorrar, que si bien, es
muy complejo ganarle a la inflación, podemos combatirla. Y de esta manera el
valor real de nuestros ahorros no caería “tanto”.
El
primer consejo que me gustaría compartir es muy fácil, y consiste básicamente en
no “colocar todos los huevos en una misma canasta”. ¿Qué quiero decir con esto?
Que si disponemos de un capital inicial
de ocho mil pesos por ejemplo, podemos colocar dos mil pesos en un plazo fijo
tradicional e irlo renovando mes a mes o trimestralmente, otros mil pesos
podemos mantenerlos en una moneda fuerte (dólar, euro, yen, etc.), dos mil
pesos más invertirlos en bonos de la deuda pública que generalmente realizan
pagos semestrales de interés, y los restantes tres mil pesos se pueden colocar
en una inversión financiera más atractiva (y por ende más riesgosa) como
acciones, fondo comunes de inversión y/o fideicomisos financieros.
Existen
miles de opciones y combinaciones posibles de mantener nuestros ahorros, que
van a depender del plazo, del monto mínimo, de la periodicidad en que se
acreditan intereses y por supuesto del riesgo que estemos dispuestos a asumir.
Lo más importante es tener una cartera de activos financieros que resguarde
nuestros ahorros y mientras más “diversificada” sea, menos riesgo nos va a amenazar.
“una
inversión en conocimiento paga el mejor interés”.
Benjamín
Franklin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario